febrero 19, 2011

Febrero & Marzo

Al fragor de la invasión turística le sucede la moderación de la llamada "temporada baja" y es cuando se puede aprovechar de verdad la maravilla del valle Transerrano. En Gaynor Lodge siguen los días soleados, los paseos inspiradores y la gloria del chapuzón en la piscina. Juan tiene tiempo para conversar tras un buen whiskey en las horas doradas del atardecer, y luego puede accederse al comedor para disfrutar de los platos de su excepcional cocina. El cielo nocturno invita a volver a las reposeras, si fuera necesario con una manta, para estudiar el movimiento de las estrellas del sur. Y así con variantes leves pero provocadoras van a transcurrir sus días en el Lodge. (Del super desayuno mejor no le cuento -alguien puede negarse a venir por razones dieteticas) (En fin, por eso llamamos "personalizado" al breakfast, para que todos puedan elegir y disfrutar sin culpa...) Los esperamos, comuniquense y verán que no solo es posible sino inevitable. Una escapada a Gaynor alarga la buena vida...